jueves, 12 de febrero de 2026
Resistirse a ser dicho
Al margen
Me gustan las películas que, cuando deberían haber acabado, todavía siguen un poco más; me gustan los actores que están al margen de la atención de la cámara; me gusta lo que está en el apéndice, la nota al pie. Farley Granger es un poco misterioso: un mal actor que en La soga y en Extraños en un tren hace bien su papel. esas dos películas son relativamente memorables, aunque no sean las más conocidas de Hitchckock...
Farley Granger, un chico tímido de clase media, procedía de la América profunda; de repente se vio metido en Hollywood y no lo supo digerir. Al igual que los personajes como él, me interesan las situaciones que podrían pasar desapercibidas pero que, si se las sabe apreciar, tienen mucha significación.
Javier Montes
lunes, 26 de enero de 2026
3. Annie Hall
Allen
obtiene su primer éxito con Annie Hall (1977) película que marcó
el inicio de la gran etapa creativa de Woody Allen como autor y con la que
obtiene cuatro Oscar de Hollywood
correspondientes a la mejor película, director, guion y actriz protagonista
(Diane Keaton) premios que Allen no acudió a recoger a Los Ángeles bajo el
pretexto de que tenía que tocar el clarinete en el Michael’s Pub de Nueva York. La película tuvo un presupuesto total
de 3 millones de dólares y consiguió recaudar 30 millones.
El argumento
es el siguiente: Alvy Singer, interpretado por el propio Woody Allen, es un
cuarentón neurótico que trabaja como humorista en clubs nocturnos. Tras romper
con Annie reflexiona sobre su vida, rememorando sus amores, sus matrimonios,
pero sobre todo su relación con Annie. Al final, llega a la conclusión de que
son sus manías y obsesiones las que siempre acaban arruinando su relación con
las mujeres.
Annie Hall también representa un paso decisivo en las relaciones del
cineasta con su ciudad. Por una parte porque describe con precisión su concepto
del estilo de vida específicamente neoyorquino, y de la fauna que lo anima, al
tiempo que muestra con especial belleza sus rincones preferidos. Y, por otra,
porque utiliza como elemento de comparación California, criticando
despiadadamente las condiciones de la vida cotidiana de Los Ángeles.
En Annie Hall Allen se ríe de sí mismo a la
vez que hace una descarnada y agridulce crónica de su generación, de esa
modernidad progre de Nueva york, y por extensión del mundo occidental, que
padece los mismos problemas de soledad, inadaptación y falta de amor. Al ser el espejo de su época, Annie
Hall se ha ganado el calificativo de película universal y retrato de la
nueva burguesía de fin de siglo.
Allen lo
explica así:
Annie Hall fue muy importante para mí porque era mucho más realista que lo
que yo había hecho en mis películas anteriores en las que lo único que me
importaba es que fueran divertidas (…) Era una película mucho más real, tenía
mucho más que ver con los seres humanos. Por lo tanto, no pude ser tan
divertido como en mis anteriores películas.
Técnicamente
la película se asienta sobre una estructura narrativa fragmentada por flashbacks, intervenciones de Alvyn
dirigidas a la cámara (en ocasiones interpelando al espectador), sueños,
escenas de animación, imágenes con subtítulos que revelan el verdadero
pensamiento de los interlocutores y división de la pantalla en dos partes desde
las que los actores se interpelan.
Vamos a ver el comienzo con Woody Allen hablando directamente a la cámara.
Vamos a ver el comienzo con Woody Allen hablando directamente a la cámara.
Demasiado metraje para un tiempo limitado
Cuando Woody
se encerró en la sala de montaje tenía ante él más de cuarenta horas de
película filmada. El primer montaje que realiza dura cuatro horas. De esta
masera tiene que suprimir muchas escenas para no superar la duración prevista
para una película comercial. Allen sacrificó parte del argumento sobre la vida
de Alvy para centrarse en la relación entre Alvy y Annie. Así, el segundo montaje
duraba dos horas y media y, finalmente, consiguió reducirlo a los 93 minutos de
la copia de exhibición.
De las
muchas escenas que el realizador sacrificó cabe destacar dos: una fantasía de
Alvy en la que se veía en una tele jugando un partido de baloncesto contra los
New York Knicks y otra en la que Alvy, Annie y Rob están paseando por las
calles de Manhattan y el Diablo ―vestido con un elegante traje―les invita a una
visita guiada por el infierno. Descienden en un montacargas y van pasando por
distintos niveles donde van observando a diferentes celebridades que se
encuentran allí castigadas. Cuando llegan al nivel sexto y se abren las puertas
aparece, entre llamas, el presidente Nixon.
Vamos a ver una escena e la que los personajes se dirigen directamente al público.
Vamos a ver una escena e la que los personajes se dirigen directamente al público.
miércoles, 21 de enero de 2026
martes, 13 de enero de 2026
La ardilla roja
En una noche de verano Jota, desesperado por el abandono de su gran amor, intenta suicidarse arrojándose al mar.
En ese momento ve caer en la arena de la playa a una chica que ha tenido un accidente de moto. A consecuencia del golpe la joven sufre una amnesia total, no recuerda ni su nombre.
Jota, aprovechándose de esta situación, le hace creer a la chica que se llama Lisa y que es su novia desde hace cuatro años.
Julio Medem, sinopsis de La ardilla roja (1993)
En una noche de verano Jota, desesperado por el abandono de su gran amor, intenta suicidarse arrojándose al mar.
miércoles, 7 de enero de 2026
Muñecas rusas
A sus 54 años y con once películas a la espalda, la alambicada afición de Anderson al juego de muñecas rusas fluye en Asteroid City.
Un decorado dentro de otro decorado y otro hasta configurar un mosaico de minirrelatos, memorabilia, canciones y símbolos tan encerrados en sí mismos que por momentos el espectador corre el riesgo de quedarse al otro lado del espejo.
Elsa Fernández Santos, El País
sábado, 3 de enero de 2026
jueves, 1 de enero de 2026
2. Los comienzos
Después
de haberse iniciado como escritor de chistes para otros, monólogos que en
ocasiones interpretaba él mismo, y pequeñas piezas teatrales o para televisión,
además de numerosos artículos satíricos publicados en The New Yorker y otras revistas, Woody Allen llegó al cine en 1965
de la mano del productor Charles Feldman que aceptó su guion y le propuso
intervenir como actor en la película ¿Qué tal, Pussycat? (What’s New,
Pussycat?, 1965) dirigida por Clive Donner. Es la historia del famoso playboy
Michael James (Peter O'Toole), quien se ve continuamente asediado por mujeres, para tratar de enderezar su
compleja vida amorosa, acude a la consulta del doctor Fritz Fassbender (Peter
Sellers), un desequilibrado psiquiatra, más adicto al sexo que el propio
Michael, de modo que, en lugar de ayudarle a resolver su problema, se lo
agrava. Continuos cambios en el guion hacen que la película que se estrena
tenga poco que ver con lo que Allen había escrito originariamente.
Un par de
interpretaciones más dieron paso a la primera obra cinematográfica Toma
el dinero y corre (Take the Money and Run, 1969)
dirigida y protagonizada por Woody Allen cuyo guion escribió junto a Micky Rose
y en la que ya podemos ver las características de lo que será su cine.
La película
está narrada por una voz en off y en ella se mezcla el thriller policíaco (o
más bien su parodia) con los temas recurrentes de sus monólogos (sus padres, el
psiquiatra, las mujeres) y con los elementos propios de un documental (imágenes
de archivo y entrevistas simuladas) que años más tarde utilizará en otras
películas.
Allen narra
la delirante historia de Virgil Starkwell, un incompetente atracador que desde
el principio de su vida estuvo abocado a la delincuencia, sometido y humillado
en su infancia por los chicos más fuertes. Después de comprobar que su carrera
musical no tenía futuro a Virgil no le quedó más remedio que robar, pero su
escaso talento pronto lo conduciría a la cárcel.
La película
se estrena en un solo cine de Manhattan, pero tiene tanto éxito que pasó a
estrenarse por toda la ciudad, había nacido un director.
En 1971
realiza un mediometraje para televisión titulado Hombres en crisis: la historia
de Harvey Wellinger (Men of Crisis: The Harvey Wellinger Story) donde satirizaba
a Nixon y Kissinger y que finalmente la cadena WNET-TV de Nueva York no se
atreve a emitir, se archivó y cayó en el olvido.
Allen dijo
sobre este asunto:
[La película] no era muy buena, pero la administración Nixon la
censuró y nunca fue emitida. De ese modo se hizo muy importante, aunque nadie
la hubiese visto. No era nada, pero como estuvo prohibida se convirtió en un
mito. Es mediocre, no demasiado buena y apenas tiene algunos chistes.
En 1971
dirige su segundo largometraje, Bananas donde actúa dando vida a Fielding Mellish, un neoyorkino típico y,
a la vez, muy peculiar cuya vida se transformaba por completo al enamorarse de
una activista política que le desprecia por su falta de compromiso lanzándolo a
la olla de conflictos que bullía en la imaginaria república bananera de San Marcos.
Pero el
personaje que va a fijar los rasgos físicos y psicológicos que han hecho tan
popular su figura es el de Allan Felix, el protagonista de Sueños de seductor (Play itAgai Sam, 1972) dirigida por Herbert Ross aunque con guion de Allen
a la vez basado en su propia obra de teatro y homenaje personal a Casablanca
(1942, Michael Curtiz).
Dice Allen
sobre Bananas:
Bananas seguía siendo una película en la que solo me importaba ser
divertido. No es más que ritmo rápido y chiste tras chiste y a otra cosa. Es
bastante anacrónica.
| Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar (1972) |
El dormilón (Sleeper, 1973) es la historia de Miles
Monroe, clarinetista y propietario de una tienda de comida sana, quien tras
permanecer 200 años en estado de hibernación despierta en el año 2.174 en una
América regida por un estado policial que vigila día y noche a todos los
habitantes del país.
Sleeper es la
historia del hombre que se siente fuera de lugar en la sociedad del futuro,
pero también se puede reconocer una fábula sobre la incomodidad que siente el
ciudadano normal ante los nuevos inventos de la humanidad
Esta
película ayudó al director a perfeccionarse para metas más ambiciosas, el guion
está más cuidado y ya no es una mera sucesión de gags sino una historia con un
argumento más elaborado.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)









