domingo, 28 de junio de 2026

Encuentros casuales

Fue uno de esos encuentros casuales que parecen surgir de la nada: una ramita que el viento rompe y que de repente aterriza a tus pies.

 

Si hubiera sucedido en cualquier otro momento, puede que Nashe no hubiese abierto la boca. Pero como ya había renunciado, como pensaba que ya no tenía nada que perder, vio en el desconocido un indulto, una última oportunidad de hacer algo por sí mismo antes de que fuera demasiado tarde.


Pau Auster, La música del azar

viernes, 19 de junio de 2026

Imaginar

Quizás a la fotografía sucederá en algunas de sus funciones otra técnica alternativa que aún no podemos ni imaginar.

Terence Pitts

lunes, 15 de junio de 2026

Climas y atmósferas

Ingmar Bergman es el cineasta que mejor ha filmado el espectro de la muerte y el silencio de la vida. Inquieto o inquietante creador, sobrio  riguroso, es un creador de climas tensos y atmósferas de escalofríos.

La dimensión trágica de Hombre puesta en imágenes por uno de los herederos del pesimismo de Schopenhauer. 

Fagocitador de sombras chinescas desde muy joven, con diez años se proyectaba una y otra vez en su cine de juguete una película de 2,70 metros, sepia, donde una niña, que duerme en un prado, se despierta y sale por el lado derecho de la pantalla.

Matías Antolín, La palabra filmada

jueves, 4 de junio de 2026

Marina Ladínina


Marina Ladínina protagonizó nueve películas rodadas por su marido Iván Píriez, todas ellas se convirtieron en clásicas del cine soviético. Las más famosas son las comedias musicales sobre temas laborales, como el entusiasmo de los campesinos koljosianos y sobre la amistad de los pueblos de la URSS, como corresponde a las obras del realismo socialista. 


Entre ellas destacan Tractoristas, La pocera y el pastor —la favorita de Ladínina—, La secretaria del partido, A las seis de la tarde después de la guerra y Los cosacos de Kubán, que en Rusia la convirtieron en la reina indiscutida del cine durante 20 largos años. Y no sólo por su talento de actriz, sino también por su voz: muchísimas canciones rusas se hicieron populares gracias a que Ladínina las cantó en sus películas.


[ … ] Ladínina comenzó su carrera en el legendario Teatro de Arte de Stanislavsky, pero lo abandonó por Píriev, y su película La novia rica, que casi terminó en fracaso: el Comité Estatal de Cine (CEC) la prohibió, pero un buen día se la mostraron a Stalin, y a éste le gustó mucho.


Rodrigo Fernández, Marina Ladínina, gran estrella del cine ruso en la época de Stalin, El País