jueves, 1 de enero de 2026

2. Los comienzos

Después de haberse iniciado como escritor de chistes para otros, monólogos que en ocasiones interpretaba él mismo, y pequeñas piezas teatrales o para televisión, además de numerosos artículos satíricos publicados en The New Yorker y otras revistas, Woody Allen llegó al cine en 1965 de la mano del productor Charles Feldman que aceptó su guion y le propuso intervenir como actor en la película ¿Qué tal, Pussycat? (What’s New, Pussycat?, 1965) dirigida por Clive Donner. Es la historia del famoso playboy Michael James (Peter O'Toole), quien se ve continuamente asediado por mujeres, para tratar de enderezar su compleja vida amorosa, acude a la consulta del doctor Fritz Fassbender (Peter Sellers), un desequilibrado psiquiatra, más adicto al sexo que el propio Michael, de modo que, en lugar de ayudarle a resolver su problema, se lo agrava. Continuos cambios en el guion hacen que la película que se estrena tenga poco que ver con lo que Allen había escrito originariamente.



Un par de interpretaciones más dieron paso a la primera obra cinematográfica Toma el dinero y corre (Take the Money and Run, 1969) dirigida y protagonizada por Woody Allen cuyo guion escribió junto a Micky Rose y en la que ya podemos ver las características de lo que será su cine.
La película está narrada por una voz en off y en ella se mezcla el thriller policíaco (o más bien su parodia) con los temas recurrentes de sus monólogos (sus padres, el psiquiatra, las mujeres) y con los elementos propios de un documental (imágenes de archivo y entrevistas simuladas) que años más tarde utilizará en otras películas.
Allen narra la delirante historia de Virgil Starkwell, un incompetente atracador que desde el principio de su vida estuvo abocado a la delincuencia, sometido y humillado en su infancia por los chicos más fuertes. Después de comprobar que su carrera musical no tenía futuro a Virgil no le quedó más remedio que robar, pero su escaso talento pronto lo conduciría a la cárcel.
La película se estrena en un solo cine de Manhattan, pero tiene tanto éxito que pasó a estrenarse por toda la ciudad, había nacido un director.


En 1971 realiza un mediometraje para televisión titulado Hombres en crisis: la historia de Harvey Wellinger (Men of Crisis: The Harvey Wellinger Story) donde satirizaba a Nixon y Kissinger y que finalmente la cadena WNET-TV de Nueva York no se atreve a emitir, se archivó y cayó en el olvido.

Allen dijo sobre este asunto:
[La película] no era muy buena, pero la administración Nixon la censuró y nunca fue emitida. De ese modo se hizo muy importante, aunque nadie la hubiese visto. No era nada, pero como estuvo prohibida se convirtió en un mito. Es mediocre, no demasiado buena y apenas tiene algunos chistes.

En 1971 dirige su segundo largometraje, Bananas donde actúa dando vida a Fielding Mellish, un neoyorkino típico y, a la vez, muy peculiar cuya vida se transformaba por completo al enamorarse de una activista política que le desprecia por su falta de compromiso lanzándolo a la olla de conflictos que bullía en la imaginaria república bananera de San Marcos.
Pero el personaje que va a fijar los rasgos físicos y psicológicos que han hecho tan popular su figura es el de Allan Felix, el protagonista de Sueños de seductor (Play itAgai Sam, 1972) dirigida por Herbert Ross aunque con guion de Allen a la vez basado en su propia obra de teatro y homenaje personal a Casablanca (1942, Michael Curtiz).

Dice Allen sobre Bananas:
Bananas seguía siendo una película en la que solo me importaba ser divertido. No es más que ritmo rápido y chiste tras chiste y a otra cosa. Es bastante anacrónica.

Woody Allen durante el rodaje de 'Bananas'

Allen continúa su carrera con la disparatada Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar (Everything You Always Wanted to Know About Sex –But  You Were Afraid to Ask- 1972) La película es una paródica interpretación de la concepción del sexo que imperaba a principios de los 70, una comedia en la que a lo largo de siete capítulos, el director neoyorkino contesta a su manera las preguntas planteadas en el libro de divulgación sexual en el que se apoya el filma, abordando de una forma descarada y cómica algunos de los tabúes relativos a la sexualidad humana. 


Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar (1972)

El dormilón (Sleeper, 1973) es la historia de Miles Monroe, clarinetista y propietario de una tienda de comida sana, quien tras permanecer 200 años en estado de hibernación despierta en el año 2.174 en una América regida por un estado policial que vigila día y noche a todos los habitantes del país.
Sleeper es la historia del hombre que se siente fuera de lugar en la sociedad del futuro, pero también se puede reconocer una fábula sobre la incomodidad que siente el ciudadano normal ante los nuevos inventos de la humanidad
Esta película ayudó al director a perfeccionarse para metas más ambiciosas, el guion está más cuidado y ya no es una mera sucesión de gags sino una historia con un argumento más elaborado.

Woody Allen y Diane Keaton en 'El dormilón' (1973)

En 1975 rueda una singular reconstrucción de la época napoleónica en La última noche de Boris Grushenko (Love and Death, 1975) narra las aventuras del cobarde Boris Grushenko que intenta luchar a su modo contra las tropas napoleónicas, todo ello no es más que la excusa para que Allen pase por la trituradora de su humor a clásicos de la literatura rusa como Guerra y paz de Tolstoy o Los hermanos Karamazov de Dostoyevski.
Dentro de la primera etapa cómica de Allen, es su película globalmente mejor conseguida y anuncia algunos aspectos que marcarán su siguiente etapa más autobiográfica (Annie Hall y Manhattan) así como el lado dramático que mostrará en Interiores (1978).






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